Crisis del agua, el gran desafío

Expertos advierten efectos del cambio climático en Latinoamérica

TRUJILLO, PERÚ. El Proyecto Especial Chavimochic es una obra hidroenergética emblemática del Perú que convirtió a la región La Libertad, donde se ubica, en la segunda del país en cuanto a agroexportación, desarrollo económico y empleo.

Lo paradójico es que con una inversión superior a los mil 500 millones de dólares se transformó un extenso desierto en una sábana verde, encauzando las aguas del Río Santa, alimentado con los afluentes que nacen en los glaciares de la Cordillera Blanca, los mismos que evidencian una acelerada deglaciación a causa del cambio climático.

Las lluvias torrenciales produjeron avalanchas que inundaron el centro histórico de Trujillo. (Foto: Guido Sánchez)

Esta situación se presenta en Perú, como en el resto de países latinoamericanos, porque el 70 % de la población y el 90 % de la producción económica se encuentran en la costa del Pacífico, donde solo discurre el 1,8 % de la disponibilidad hídrica total del país (la diferencia se halla en la sierra y la selva), lo cual indica que la región más dinámica económicamente enfrenta serias tensiones hídricas.

Fabiola Tabora, secretaria ejecutiva de la Asociación Mundial para el Agua Centroamérica (Global Water Partnership, GWP), señala que el cambio climático afecta la planificación en el uso del agua y el nivel del almacenamiento en la infraestructura diseñada para otras condiciones climáticas con un impacto directo en la producción agrícola en perjuicio de la alimentación de la población, especialmente la que vive en condiciones de pobreza, la más vulnerable.

Excesiva agua

Para el consultor internacional en Planeamiento y Gestión de los Recursos Hídricos, Víctor Pochar, la crisis hídrica no solo se refiere a la escasez de agua, sino también a su superabundancia a consecuencia de las excesivas precipitaciones que producen inundaciones y deslizamientos, dejando grandes cuantiosas pérdidas para las familias damnificadas y en infraestructura pública.

“Los pronósticos indican que habrá reducción de precipitaciones en los andes tropicales y del Sur, es decir que la población cercana que despende de los glaciares avizora una situación muy compleja. Eso exige la acumulación de agua aumentando la recarga de los acuíferos o mediante reservorios que permitan acumular este recurso proveniente de los caudales superficiales o las lluvias. Asimismo, trabajar sobre la demanda en la eficiencia del uso del agua en la agricultura de regadío”, manifiesta Pochar.

Canal Madre del Proyecto Especial Chavimochic que irriga un extenso desierto (Foto: Guido Sánchez).

Al respecto, Tabora señala que una alternativa sería el aprovechamiento del agua subterránea, pero su sobre uso que tiene disminuye los acuíferos que dependen de la infiltración de las aguas superficiales y de las lluvias, lo que se agrava con la impermeabilización del suelo con las pistas, veredas y reducción de las áreas verdes en las ciudades.

En su opinión, para potenciar estos acuíferos se requiere una combinación de medidas, como identificar las áreas de recarga y promover su conservación con reforestación; promover el uso eficiente del agua con sistemas de medición y mecanismos financieros óptimos para su implementación, etc.

Sin embargo, advierte que el principal problema en torno a la solución y/o prevención de la crisis del agua tiene que ver con la gobernanza; es decir, la eficacia, calidad y buena orientación de la intervención del Estado en sus diferentes niveles.

Promover la cultura del agua

Tabora sostiene que la cultura del agua es uno de los principales aspectos en los que se debería trabajar, no solo en América Latina; y esto tiene que ver con difundir el valor del agua, no solo económico (inversión para llevarla hasta los domicilios, desde la captación, represas, redes de distribución, perforación de pozos, tratamiento que asegure su calidad), sino también el valor cultural y ecosistémico, a fin de lograr un uso eficiente por parte de la población y de los tomadores de decisiones.

Al respecto, Pochar alega que la tarea de concientización debe darse en todos los niveles y edades, pero es fundamental empezar con los niños de los jardines y de las escuelas primarias porque ellos tienen la mentalidad menos contaminada y entienden bien estos temas.

Esta tarea pasa porque los partidos políticos incluyan el tema del agua en sus plataformas de gobierno durante las campañas electorales, como lo hacen con la pobreza, hambre, vivienda y otro.

Víctor Pochar y Fabiola Tabora vertieron estas declaraciones durante los Diálogos Virtuales en los que participaron periodistas de varios países de América del Sur, Central y Europa organizado con el apoyo de la Fundación Avina, Conexión COP, LatinClima con parte de su preparación para cubrir la COP25 que se desarrollará en Chile del 02 al 13 e3 diciembre de 2019, bajo el lema “La acción climática depende de todos, es hora de actuar”.

Guido

Comunicador, especialista comunicación estratégica, comunity managaer, fotoperiodista de viajes, autor del libro "Más allá de los destinos".

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